Gestión Fácil

Un experto en gestión, adentro de tu negocio.

Cotizar, cobrar, registrar y cuadrar dejan de ser tu problema. El criterio ya viene puesto y tú apruebas.

  • Le preguntas «¿cuántos confirmados tengo para mañana?» y te contesta.
  • Le escribes por Telegram «contacta a Juan» y queda hecho.
  • Tu Excel adentro el primer día, no en dos meses de implementación.
  • El vencimiento te avisa a ti, no al revés.
  • Le sacas una foto a la factura y el stock queda sumado.
  • La ficha se arma sola de noche; en la mañana tú solo apruebas.

30 días gratis con tus propios datos. Sin tarjeta.

Hoy el orden depende de que te acuerdes.

Cotizar, cobrar, cuadrar caja, controlar inventario, ordenar la cuenta corriente. Son tareas necesarias, pero no son a lo que te dedicas, no te gustan, y se terminan haciendo de noche, cansado, después del trabajo real.

El Excel guarda lo que tú le escribes, y nada más. No arma la ficha de un activo nuevo, no te avisa antes de que se venza una revisión, no sabe qué falta ni de quién depende. El criterio sigue viviendo en tu cabeza, y por eso el orden se desarma apenas andas con la agenda llena.

Para quién es

El mismo criterio, en rubros distintos.

  • Técnico trabajando sobre una pieza en su banco de taller

    Talleres de reparación

    Autos, bicicletas, electrodomésticos o maquinaria: qué entró, qué repuesto lleva, cuánto se cobró y quién todavía no paga.

  • Técnico revisando un tablero eléctrico con una tablet en terreno

    Servicio en terreno

    Instalación y mantención de aire acondicionado, cámaras, electricidad o ascensores: ficha por equipo, vencimientos avisados y respaldo listo si llega una fiscalización.

  • Operador junto a una excavadora en una obra

    Negocios con equipos propios

    Constructoras, transporte y arriendo de maquinaria: mantención al día, documentos vigentes y quién tiene qué equipo, en un solo lugar.

  • Profesional atendiendo a un paciente en su consulta

    Atención con hora

    Odontólogos, kinesiólogos, veterinarios y consultores que facturan por hora y persiguen su propia agenda.

Cómo funciona

  1. Cuentas de qué vive tu negocio

    La primera vez que entras describes a qué te dedicas, con tus palabras. Con eso quedan puestos los módulos que necesitas —clientes, agenda, inventario, flota, ventas— y no los que no. Después sumas los que quieras; no partes eligiendo de un catálogo que todavía no conoces.

  2. Te van guiando módulo por módulo

    Cada módulo te pide la información justa para quedar bien puesto: qué equipos tienes, cada cuánto se revisan, qué cobras y a quién. Sueltas el Excel que ya tienes y lo que falte te lo van preguntando de a poco, no todo el primer día.

  3. Le hablas por Telegram y delegas

    «Contacta a Juan», «agenda la revisión del equipo 3 para el jueves», «mándale el presupuesto a la señora Rojas». Le escribes desde el celular como le escribirías a alguien de tu equipo, sin abrir la app, y queda hecho y registrado.

  4. Te escriben cuando te necesitan

    Cuando hace falta tu ojo, la pregunta te llega a ti: «de este repuesto deberías tener 42 unidades, ¿cuántas hay?». Vas, cuentas, dices el número real y el ajuste queda registrado con su motivo. Tú no persigues el sistema; el sistema te busca cuando corresponde.

Nada de esto sale de una plantilla. Los módulos, las preguntas de cada paso y los avisos los dejó armados eme, que lleva 12 años ordenando procesos de negocios: por eso no te toca a ti decidir cómo debería funcionar.

Lo que se instala

Ocho módulos. Se activan los que tu negocio usa.

El paso anterior decide cuáles necesitas. Estos son todos los que hay, y ninguno queda a medio armar: cada uno llega con las preguntas, los avisos y el orden ya puestos.

  • Inventario Qué hay, qué falta y cuánto deberías tener de cada cosa.
  • Clientes Ficha, historial y en qué quedaron la última vez que hablaron.
  • Agenda Horas, visitas y quién quedó confirmado para mañana.
  • Proveedores A quién le compras, en qué condiciones y qué está por llegar.
  • Compras La factura entra con una foto: costo cargado y stock sumado.
  • Flota Equipos y vehículos, propios o de tus clientes, con su mantención al día.
  • Cuenta corriente Quién te debe, desde cuándo, y a quién le debes tú.
  • Ventas Cotizar, cobrar y saber qué se vendió y a qué margen.

Ninguno se cobra aparte. Los dos planes los traen todos, y si mañana tu negocio necesita uno más, se activa sin cambiar de plan.

Preguntas, no reportes

Le preguntas a tu negocio y te contesta.

No tienes que acordarte en qué pantalla estaba el dato, ni armar un informe para saber algo que quieres saber ahora. Preguntas como le preguntarías al encargado:

  • ¿Contactaste a Juan?
  • ¿Qué máquina necesita mantención en los próximos días?
  • ¿Cuántos confirmados tengo para mañana?
  • ¿Quién me debe hace más de 30 días?

Le preguntas por Telegram o adentro de la app, y contesta con lo que hay en tu negocio hoy, no con generalidades.

Y si ya pagas una suscripción de IA —ChatGPT, Claude o Gemini—, tus datos se conectan a la que uses y le preguntas desde ahí mismo, en la conversación de siempre. No tienes que aprender una herramienta nueva ni pagar una segunda.

Trabajo que se hace solo

Cuatro cosas que dejaste de hacer tú.

  • La factura de compra

    Le sacas una foto con el celular, apenas te la pasan.

    Queda hecho El proveedor, la fecha, los ítems y los montos quedan digitados, el costo cargado y el stock sumado. Tú miras y apruebas.

  • Las cuotas por cobrar

    Nada. Ni un recordatorio en el celular.

    Queda hecho A cada cliente con una cuota por vencer le llega el correo o el WhatsApp, y lo que responde entra solo a su ficha.

  • La conciliación del banco

    Descargas la cartola del banco y la sueltas acá.

    Queda hecho Cada movimiento queda cruzado contra las ventas y los gastos que ya están registrados. Solo miras lo que no calzó.

  • El inventario

    Dices qué vas a contar hoy: un ítem, una bodega o todo.

    Queda hecho Te dice cuántas unidades deberías tener de cada cosa. Le dices lo que encontraste y el ajuste queda registrado con su motivo.

Nada de esto se manda solo a la calle: lo que se adelantó llega como propuesta y pasa cuando tú lo apruebas.

Quién está detrás

Retrato de eme

Me dicen eme. Llevo 12 años en inteligencia de negocios, ingeniería de datos, automatización de procesos y gestión. No una sola: las cuatro a la vez, y ahí está lo valioso.

Un programador con algo de gestión hace software que no ordena el negocio. Un consultor de gestión sin datos entrega presentaciones que nadie ejecuta. Acá el que modeló el proceso, diseñó los datos y lo dejó andando es la misma persona, y por eso Gestión Fácil no es un lienzo en blanco: trae el criterio puesto desde el primer día.

Cuando escribes, contesta el mismo que la hizo.

Precio

Los ocho módulos van en los dos planes, y se activan los que tu negocio necesita. Lo único que cambia entre un plan y otro es cuántos activos llevas.

Plan de entrada

19.000 CLP al mes

  • Los ocho módulos, activados según tu negocio
  • Un guía por módulo que te pide lo que falta
  • Telegram para delegar tareas y preguntar
  • Conexión con tu ChatGPT, Claude o Gemini, si ya pagas uno
  • Órdenes con foto y firma, con historial completo
  • Exportación a Excel cuando quieras
  • Usuarios ilimitados, hasta 50 activos

Plan sin tope de activos

29.000 CLP al mes

  • Todo lo del plan de entrada
  • Sin límite de activos

Primero lo usas, después pagas. El piloto es gratis por 30 días, con tus datos y tu gente reales, no con un ejemplo de demostración. Si en un mes tu equipo no lo usa, no pagas nada y te llevas todo exportado a Excel.

El plan de entrada cuesta al mes menos que un par de horas de tu tiempo, y hoy esas horas ya se te van cuadrando de noche. Pago anual: dos meses gratis. Migrar tus datos desde Excel es opcional y cuesta 50.000 CLP por una vez. Se cobra por empresa y no por técnico, así que tener más gente en terreno no te sale más caro.

Preguntas

Ya uso Excel y me funciona.

Entonces ya tienes el hábito de registrar. Lo que cambia es que cuándo avisar, qué falta y cómo ordenarlo deja de depender de que tú te acuerdes. Sigues exportando a Excel cuando quieras, eso no se pierde.

Hay software gratis que hace esto.

Sí, y sirve mientras seas chico. El problema es el salto: apenas creces un poco, el siguiente plan pagado ya está pensado para plantas grandes, no para una pyme. Acá se cobra por empresa y el tamaño de tu negocio es el punto de partida, no una excepción.

No tengo plata para software ahora.

La pregunta no es cuánto cuesta el software, es cuánto te está costando hoy que el orden dependa de que te acuerdes de todo de noche. El plan de entrada cuesta menos al mes que un par de horas de tu tiempo.

¿Y si mañana dejan el negocio?

Exportas todo a Excel cuando quieras y no queda nada preso. Es una regla del producto: el registro es tuyo y lo bajas completo cuando lo necesites.

Necesito que lo pruebe mi equipo primero.

Por eso el piloto es gratis por 30 días, con tus datos y tu gente reales, no con un ejemplo de demostración. Si en un mes no lo usan, no pagas nada.

¿Necesito pagar ChatGPT o Claude para preguntarle?

No. Preguntas por Telegram o adentro de la app y funciona igual, sin pagar nada aparte. Si ya tienes una suscripción —ChatGPT, Claude o Gemini—, conectas tus datos y le preguntas desde ahí, donde ya trabajas todos los días. Es un extra para quien lo quiere, no un requisito.

¿Y la ley, qué exige exactamente?

Si mantienes ascensores, la Ley 20.296 modificada por la Ley 21.492 exige tener el registro de mantención al día, con multas que escalan según la gravedad. No es la razón para usar Gestión Fácil: es un beneficio que viene incluido, porque el registro queda armado para cualquier fiscalización sin que tengas que pensarlo.

Diez minutos, tu propio negocio adentro.

Te muestro cómo queda con tus datos reales, no con un ejemplo genérico. Si a los 30 días tu equipo lo está usando, pasas al plan que te acomode. Si no, no pasa nada.

30 días gratis con tus propios datos. Sin tarjeta. Te llamo yo.

Si no haces nada, tampoco pasa nada: el orden va a seguir dependiendo de que te acuerdes tú, de noche, después del trabajo real.

Ya tengo cuenta